viernes, 11 de mayo de 2018

¿A dónde vas?

¿Qué estás buscando? Tú también piensas que hay cosas que mejorar, ¿verdad? 🎶¿A dónde vas?🎶, -como dice el comienzo de la letra de una de mis canciones... Esta canción habla sobre un ir caminando alumbrándose con la luz de la verdad siguiendo el rumbo que indica un sueño... ¿Cuál es el tuyo?


Marta Sánchez,en su etapa con OLÉ OLÉ, "Búscala"

Todos alguna vez hemos sentido esa llamada a avanzar hacia lo desconocido y dejar de aferrarnos a lo que conocemos. El primer impulso es fuerte, pero mantener esa primera determinación es algo que nos cuesta a todos... Podemos tener mucha filosofía, mucho pensamiento positivo, leer mucho acerca de emprender o escuchar muchas canciones que nos motiven, pero si no andamos el camino, el mapa por sí solo no nos traslada al lugar a donde queremos llegar. El miedo a partir y a decir adiós, como ya nos dimos cuenta en otra entrada de este blog,  es algo común y no debemos desanimarnos porque sea más fácil hablar de teorías que poner estas en práctica. Esto simplemente ilustra nuestra humanidad y que, como decía el refrán original antes de ser modificado más recientemente, "mal de muchos, consuelo de todos".Todos podemos caer en el desánimo, pero la diferencia entre el que llega al final y el que no, depende en parte de ir puliéndose e ir dando respuesta a los interrogantes que surgen en el camino.


 ¿Quiero? 
Esta suele ser la primera pregunta.  Para poder responder a esto sería bueno tener la costumbre de ser sincer@ con uno mismo@. Sin embargo, querer algo, tener la voluntad de tomar una determinada dirección, decisión, elección, etc... implica también querer las consecuencias que eso que queremos nos pueda acarrear. Algunas de estas pueden ser probabilidades nada más... Aquí se trata de analizar con sentido común si hay una gran probabilidad o no de que algo suceda, y sí aún así estamos dispuestos a seguir adelante. Normalmente las personas deseamos alcanzar algo cuando valoramos que la ganancia que se va a derivar de una acción es mayor que la pérdida o que hay más ventajas que inconvenientes. Saber calibrar esto correctamente es muy importante antes de decidirse por algo y está muy relacionado con la siguiente pregunta... 

¿Debo?  
Aquí se mezclarían los interrogantes provenientes de lo que creemos nos conviene más a nosotros junto con los deberes que el entorno, la sociedad y a veces nosotros mismos nos imponemos. Depende mucho de nuestros valores y de la situación en la que nos encontramos, así como de lo protegidos o desvalidos que nos percibimos ante los posibles peligros o consecuencias negativas de nuestra iniciativa. Resolver esta pregunta es fundamental para seguir adelante o rendirse. Cuando el "querer" y el "deber" coinciden todo es más fácil. Aunque en este punto también es importante recordar que siempre tenemos cierto margen de libertad; que conviene considerar si lo que nos impulsa o nos desanima a hacer o dejar de hacer algo es un deber absoluto o solamente algo que pensamos que tiene su importancia, pero que no es una obligación a la que, digamos, toda persona o todo ser viviente esté sujeto. Por ejemplo, para aprender a manejar apropiadamente un coche, debes tener algún tipo de práctica con un vehículo en calzadas y carreteras, pero ¿es realmente tu deber conducir un coche o tan solo ventajoso para cumplir otros objetivos en tu vida? En este sentido es importante no considerar una obligación lo que no lo es, así como ser conscientes de que a veces vemos como algo que nos cuesta o que nos fastidia algo que hemos elegido porque hemos querido. ¿Te mueve una buena intención... te sobran los motivos? Dicen que querer es poder así que ya sabes, cuando una supuesta obligación o deber te resulte difícil pregúntate si es esencial, si quieres hacerlo y cuando la respuesta sea que sí, recuerda tu libertad de elección y esfuérzate por algo que nazca de una motivación basada en unos significativos  porqué y para qué, las siguientes preguntas a responder... 


¿Por qué? 
Buena pregunta, sobre todo si se hace sin lamentos. ¿Por qué es importante para ti hacer ese viaje, vivir esa aventura, cambiar de país, de trabajo, tomar ese curso, empezar esa carrera, presentarte a ese examen, oposición, empezar una nueva relación, acabar con una situación, decir adiós...? El porqué es una pregunta más o menos abierta y supongo que cuando nos la hacemos no hay una única respuesta, ni todos los porqués pesan lo mismo en la balanza. A veces nuestros motivos y razones se mezclan con la utilidad de lo que hacemos, el para qué...


¿Para qué?
Se trata de reflexionar sobre nuestras intenciones, la finalidad que realmente perseguimos. Nos ayuda a dar sentido a nuestro empeño, puede reafirmar nuestra fuerza de voluntad, hacernos sentir más seguros de haber tomado la decisión correcta y complementar nuestros motivos al darnos cuenta de lo que podemos conseguir y de lo que podemos ofrecer y aportar a la situación que queremos mejorar o cambiar. Si tus intenciones son valiosas y están conectadas con la fuerza de tu corazón y tu deseo, ya solamente te falta pensar en que los medios sean tan buenos como tus fines...

¿Cómo?
Para llevar a cabo cualquier proyecto es muy importante hacerlo con corazón. Pero como a menudo no se alcanza la meta de inmediato, puede ser útil dividir el camino en etapas, sin olvidar esos pequeños objetivos que queremos realizar, el fundamento de nuestras intenciones y motivos, la finalidad y otras preguntillas más como el dónde y el cuándo, los lugares/ horarios de las acciones que serán los peldaños de nuestra escalera para alcanzar una meta. Si quieres mejorar tu rendimiento  en un deporte, ¿cuántos días a la semana practicarás ejercicios que te ayuden a desarrollar tus objetivos de resistencia, destreza, etc...? Si se trata de tocar la guitarra o de cantar, ¿qué ensayos, clases, experiencias buscarás para estimularte a avanzar? Y así con todo, cada uno sabrá a estas alturas lo que está buscando ¿no? La forma de conseguirlo suele ser un equilibrio entre actitud y aptitud, que se consigue con muchas ganas y con el aprendizaje resultante de esas ganas y de tener presente que la principal receta del éxito es  confianza + esfuerzo + celebrar los logros, después (y no antes) de conseguirlos...   Para esto hace falta cierta dosis de valentía y resistencia ; en este sentido hay deportistas, entre otros, que se inspiran en la heroicidad de los personajes de películas más o menos épicas, de acción o aventuras para motivarse. Toda película suele tener su banda sonora... ¿Qué película o canción te anima más a la hora de afrontar ese buen combate (contra nadie, espero) que todo reto supone? ¿El Señor de los Anillos, Los Cuatro Magníficos, la banda sonora de Rocky, sobre todo en la escena en la que el boxeador corre, salta bancos y finalmente sube la escalera?


De la banda sonora de Slumdog Millionaire, el mensaje de esta canción Jai ho quiere decir algo así como "La victoria puede ser tuya"

 También es importante confiar en tus puntos fuertes, confiar en lo que el entorno te aporte de positivo y  conocer y asumir tus puntos débiles y circunstancias negativas para tratar de contrarrestar aquellos factores de vulnerabilidad que puedan poner en riesgo lo que has proyectado conseguir. Deseo de verdad que además la suerte esté de tu parte y que seas capaz también de ver el lado bueno de las cosas, con manos abiertas a recibir lo bueno que está por venir y con ojos también muy abiertos para saber identificar los indicadores que te puedan guiar en el camino, que es al fin y al cabo la vida misma...

Nuestra vida siempre es un ir caminando... Las metas alcanzadas se disfrutan y celebran un rato, pero lo que se vive y se saborea es el camino; no dejes de sentirlo y de vivirlo intensamente, pues el proceso ya es en parte el logro que buscas, hacer algo que tiene un sentido para ti y que vale la pena porque supone cumplir tu papel  y encontrar tu lugar y tu misión en este mundo. Y ahora, si puedes, alza la mirada, escucha la música y deja que su ritmo empuje tus pasos, uno tras otro, por el camino al que has empezado a lanzarte cuando te has atrevido a pensar que lo que hace un rato te parecía imposible o impensable...
👣es posible hacerlo realidad👣
👣
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Evaristo ÐGabriel

domingo, 22 de abril de 2018

Es lo que hay...

-Es lo que hay... -solemos decir cuando nos encontramos ante una situación en la que entendemos que lo mejor es asumir y aceptar, al menos por el momento, las circunstancias creadas por el devenir de los acontecimientos en la historia de nuestra vida o en la de los demás... Hola amig@, ¿cómo llevas el día? ¿Has escuchado a lo largo de hoy algo así como "Son lentejas... " "sin más remedio" "¿qué le vamos a hacer? ¡Así es la vida!"

Como dice la letra de una de mis canciones: "Porque bella o fea, esta es la vida..." Si algún día tienes ocasión de escuchar la letra completa, verás que en ella también pongo el acento, como casi siempre, en la libertad para elegir. Se asumen cosas, algunas que no dependen exclusivamente de ti, pero asumir ya es una elección. Y dentro de las distintas posibilidades a veces está la de elegir la opción difícil, la costosa, la que no sabemos si nos traerá al cien por cien el éxito, pero la que consideramos mejor desde el punto de vista de los fines que perseguimos y los medios que empleamos. Eso que en el lenguaje común llamamos "sacrificio".




El origen de la palabra sacrificio hace referencia a un acto sagrado, un ofrecimiento de algo que consagramos considerándolo algo digno de ser respetado y enaltecido... En nuestra cultura este sacrificio suele estar asociado a algo que nos cuesta... Un sacrificio puede ser el ofrecimiento de un esfuerzo y de un tiempo que dedicamos a una tarea, trabajo o empeño a costa de privarnos de alguna comodidad o de enfrentarnos a algún tipo de dificultad. Siempre que se nos presenta una prueba en el camino podemos elegir resignarnos sin esperanza; o podemos ofrecer nuestras acciones impulsados por el cariño o la devoción que ponemos en una causa... A veces esta causa puede consistir en la defensa de nuestra propia dignidad, en arrojar luz sobre nuestras sombras o en tratar de curar nuestras heridas, aunque esto al principio pueda escocer... Otras veces no se trata de nosotros solamente, sino del bien de todos los implicados, aún a riesgo de que ese bien superior que queremos ayudar a conseguir finalmente suponga poner en peligro o incluso renunciar a nuestros planes más inmediatos, por un tiempo, o quizá para siempre... teniendo que atravesar para ello, por momentos de cierto dolor...



Cuando llega el momento de luchar o de aceptar, se puede hacer con rabia, desde la actitud del que se siente vulnerable y abandonado o se puede encarar la "prueba de fuego" evaluando las dificultades, pero sin olvidar lo positivo que también existe en nuestra realidad y nuestra capacidad para contrarrestar los peligros que en ocasiones puedan acecharnos. Si ante una situación peligrosa o fastidiosa nos sentimos pequeños, desvalidos e incompetentes para hacer frente a lo que aparentemente se nos viene encima, la angustia y la ansiedad es casi inevitable. Si por contra, intentamos no calificar de catastrófico o desgraciado lo que puede ser molesto o desagradable y nos concentramos en los medios que podemos poner para atenuar lo negativo, podemos sobrellevar o incluso salir airosos de los malos momentos que también son parte de una vida normal... Cerrar los ojos mientras pedaleamos cuesta abajo sobre nuestra bicicleta porque nos dan miedo los baches del camino no nos va ayudar a evitar caer al suelo, ¿verdad? Pues dejar que cunda el pánico o el enfado ante momentos duros o frustrantes, como correr asustados de cualquier modo y a cualquier parte ante un perro peligroso, ponernos nerviosos ante un examen o desatar nuestra ira dando patadas a cualquier cosa porque nos hemos lesionado un pie justo antes de irnos de vacaciones no nos va aliviar en nada y hasta puede empeorar la situación. Así que calma... 



 Antes de terminar esta entrada me gustaría compartir contigo este pequeño fragmento del discurso "El hombre en la arena", pronunciado en la Sorbona de París, por Theodore Roosvelt un 23 de Abril de 1910... 


No es el crítico quien cuenta, ni el que señala con el dedo al hombre fuerte cuando tropieza o el que indica en qué cuestiones quien hace las cosas podría haberlas hecho mejor. El mérito recae exclusivamente en el hombre que se halla en la arena, aquel cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre, el que lucha con valentía, el que se equivoca y falla el golpe una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y sin limitaciones.

El que cuenta es el que de hecho lucha por llevar a cabo las acciones, el que conoce los grandes entusiasmos, las grandes devociones, el que agota sus fuerzas en defensa de una causa noble, el que, si tiene suerte, saborea el triunfo de los grandes logros y si no la tiene y falla, fracasa al menos atreviéndose al mayor riesgo, de modo que nunca ocupará el lugar reservado a esas almas frías y tímidas que ignoran tanto la victoria como la derrota”. 


Si estás pasando o has pasado por momentos de trabajo duro, sobre-esfuerzo, enfermedad o  frustración... y sientes que has hecho todo lo que estaba en tus manos, tienes la opción de estar en paz, hayas conseguido o no todo lo que te proponías... Tener la conciencia tranquila, conocer tus intenciones, tus limitaciones y tu humanidad, estar orgullos@ de ti; todo eso ya es un premio, un logro y también un consuelo cuando te has sacrificado, en la manera en la que tod@s a veces lo hemos hecho. Deseo que disfrutes de los grandes o pequeños éxitos tras tu lucha, aun cuando estos son compartidos u ofrecidos para el bien de otros, pues también crecemos cuando damos, como los árboles y arbustos que entregan sus frutos, se descargan y concentran su energía en el resto de las ramas y en las flores y frutos del futuro. No somos marionetas, siempre somos libres para optar por una forma de tomarnos las cosas, siempre puedes decir sí o no... No pierdas la esperanza y vive con alegría haciendo aquello que te haga feliz y que te ayude a creer en el lado bueno de las cosas, en el lado bueno de una realidad de la que tu formas parte y a la que aportas las semillas de lo que cosecharás mañana, con la satisfacción de haber hecho todo de la mejor manera posible a tu alcance. Con más triunfos o con menos, has tenido la suerte de haber estado ahí; de haberlo vivido.  Y una vez que guardes lo vivido con paz en tu corazón también puedes darte cuenta de que el camino no termina, que si no consigues avanzar también puedes rodear el obstáculo que te bloquea y que cuando se cierra una puerta, tienes la posibilidad de mirar las ventanas que quedan abiertas. Mientras vivas, con música o sin ella, espero que tus momentos sean un canto a la vida...




Evaristo ÐGabriel 👋😘👍

sábado, 10 de marzo de 2018

¡Adiós!

Adiós... inesperada palabra para comenzar cualquier cosa, incluido este escrito, pero hoy me toca contarte que a veces no queda más remedio que, de forma voluntaria o sobrevenida, pasar por la despedida para emprender un nuevo camino. Decir adiós a algo no significa necesariamente hacerlo con ira o con tristeza. A veces uno se marcha dando un portazo y otras veces tienes la suerte de poder deslizar la puerta suavemente, dejándola entreabierta con agradecimiento por lo vivido y con esperanza de volver a coincidir, aunque no sea de la misma manera. Ante todo quiero dar la bienvenida a este nuevo día del mes de marzo y despedirme agradecido por lo bueno del ya prácticamente transcurrido invierno (aunque a veces parezca interminable☔🍃🍃🍃☔) y desearte de corazón que te lances con alegría a vivir la cada vez más cercana primavera

Hay muchas clases de despedidas; las que llegan por sorpresa suelen ser más intensamente traumáticas en general, sobre todo si tú no eres quien decide marcharse y de un modo más doloroso cuando esta despedida parece no tener marcha atrás ni se ha debido a causas asumibles o fácilmente explicables.





Existen también despedidas de las que se ven venir, aparentemente más llevaderas aunque a veces consumen nuestra energía cuando nos movemos en el terreno de la incertidumbre y no sabemos bien cuál puede ser la respuesta más adecuada y si nos encontramos ante algo real o imaginario, probable o inevitable.

En ocasiones, intentamos no rendirnos y nos resistimos a darnos por vencidos. Tener esperanza es algo positivo y conviene valorar lo que tenemos y luchar por ello. Lo importante es saber cuando ya hemos hecho lo que dependía de nosotros, saber cuando hemos puesto toda la carne en el asador y honrada y honestamente hemos hecho lo que estaba en nuestras manos. Siempre llega ese punto en el que cabe preguntarse si nos estamos quemando cada vez que metemos la mano en el fuego, cuánto nos compensa seguir empeñados en algo y por supuesto valorar qué nos va en ello y si está en riesgo nuestra salud o en definitiva, nuestra propia vida...



Decir adiós implica echar de menos, comparar la situación actual con la anterior, vivir un tiempo con la ausencia... A veces nos consolamos y tratamos de ver el lado positivo, a veces nos arrepentimos de lo que no hicimos a tiempo o incluso de haber tenido parte importante en la iniciativa de despedirnos de algo o de alguien. Hay momentos en los que lo mejor quizá sea decir adiós, pero ¡qué difícil es a veces saber decir adiós desde dentro!, no solamente en apariencia.



El adiós está presente en nuestras vidas: rupturas amorosas, enfados entre amigos y familiares, despidos, pérdidas de empleo o cambios de trabajo, jubilaciones, viajes, migraciones y lo más complicado, el fin de esta vida... Unas veces decimos nosotros adiós, otras veces son otros los que toman esa iniciativa. La música es una buena forma de despedirse, de desahogarse, de homenajear a alguien que se marcha y de dejar hablar al corazón. El adiós también sirve para valorar el tiempo y los momentos que vivimos, cuando sabemos que estos no tienen porqué durar para siempre. El adiós concreto de alguien también nos sirve para agradecer el tiempo vivido con esa persona, pero además es una buena oportunidad para valorar al que se queda a tu lado.



Gracias por estar ahí, por no marcharte. Habrá de los que vengan por primera vez y habrá también quien se marche y deje de seguir mis publicaciones... Bienvenidos a los nuevos, gracias a los que permanecen y a los que se marchen también gracias por el tiempo compartido, por la coherencia y la sinceridad que acompaña a una decisión de dejar algo atrás y por la oportunidad que una pérdida te da para valorar a los que te animan y siguen ahí, algo que no hay que dar por hecho y que hay que estimar en gran medida. Espero que estas palabras y esta selección de canciones te sirvan de ayuda y te brinden unos minutos de reflexión y de buena energía. Es cierto que pensar en la despedida aparentemente no te produce un gran gozo, al menos al principio. Pero a veces la felicidad profunda no consiste en estar todo el día de cachondeo, sino en la ausencia de momentos de excesiva negatividad o angustia.


Una buena manera de decir precisamente adiós a los miedos👋 es enfrentando ese temor que todos alguna vez a hemos sentido ante la posibilidad de ser abandonados o de marcharnos sin saber lo que nos traerá el mañana o lo que habrá más allá. La vida en gran parte es un ir y venir, noche y día, montaña y valle, frío y calor, invierno-verano, hola y adiós... Hay cosas que podremos poseer durante un tiempo limitado... y en cuanto a las personas, no son posesiones, son seres teóricamente libres y nunca podrás aspirar a tenerlas o retenerlas en cuerpo y alma, lo cual significa que no podemos perder aquello que nunca hemos tenido, sobre todo en el caso de aquell@s cuya entrega no es al 100% o deja bastante que desear...



Así que, ¿a qué temer? Sin miedo hay paz y en esa calma se encuentra la fuerza para volver a empezar con energía y ánimo un nuevo día, con una actitud de renovada alegría, gratitud y ganas de vivir. Ojalá sepamos decir adiós al miedo a decir adiós...Y aunque hoy el tema de este blog no sea para partirse de risa, yo estoy contento de decirte que de momento no me voy, que aquí me quedo y que para mí tiene mucho valor poder disfrutar de la música deshojando mi alma y abriéndola con la palabra y la melodía para encontrarme francamente con mi corazón y a partir de ahí poderle  hablar con sinceridad al tuyo, no para decirte adiós, sino para saludarte y preguntarte:

-Hola, aquí estoy. ¿Me acompañas en este viaje un poco más?

Espero que hoy disfrutes de un día lleno de canciones, que sientas en tu interior la melodía de la banda sonora de tu propia historia, que esta sea feliz y que pase lo que pase, ¡¡nunca, nunca dejes de cantarle a la vida!!



Si me queréis, ¡suscribirse!  😉 No marcharse sin pasar por mi canal 😘


... Por bonitas que puedan ser algunas películas, nunca me gustaron los finales tristes, así que, para remontar un adiós, mira...   Nuevo Comienzo



Evaristo ƉGabriel





martes, 13 de febrero de 2018

¡Para el carro!

¡Hola a tod@s! ¿Os ha pasado como a mí que me he encontrado las calles y las tiendas llenas de personas con ramos de rosas y echando al carrito de la compra cajas de bombones?  ¿Y qué hay de esos artículos, noticias y anuncios en los que recomiendan velas, aromas, e incluso hechizos para que un ángel de amor lance sus flechas? ¡Qué bonito es el amor!, ¿verdad? Pero por si acaso no te apetece volver a pensar en este mono-tema del que ya hablé en estas fechas el año pasado y prefieres que el romanticismo no se limite a un solo día, o si piensas que es mejor que este febrerillo el loco, con sus 28, no te haga perder la cabeza, antes de decirme que estás locamente enamorad@ y que no puedes vivir sin alguien, que quizá no conozcas de toda la vida y sin quien podías respirar, comer y demás antes de coincidir, vamos a disfrutar de todas las emociones positivas que el AMOR, (el verdadero amor del bueno) nos pueda traer pero sin desesperarnos y sin cumplir ese antiguo proverbio latino que decía "amantes amentes" algo así como el que ama no está en sus cabales o el amor es loco...


No me malinterpretes, me encanta el amor; ¿qué sería una canción sin sentimiento? Nada. Aún así, a veces es bueno parar un poco el carro, principalmente para no sufrir en un mal momento, o para no estrellarse estrepitosamente, sobre todo con personas a las que aún no hayamos terminado de conocer. ¿Que quieres declarar tu amor? Estupendo, maravilloso... Mas si todavía no sabes muy bien de las intenciones de la persona que despierta en ti esa emoción, tantea el terreno y mira a ver como está el agua de la piscina a la que te quieres lanzar...

Un poquito de relax, por favor...


Para eso o para quitarle hierro a cualquier otra situación alterante que puedas estar viviendo (llámalo exámenes, exceso de trabajo o ausencia de él, prisas, etc...) va destinado el post de hoy. Para desconectar y liberar tensión. En este sentido, existen canciones que para algunos llegan a convertirse en una especie de ritual, ya que cantar una canción antes de subirte al coche para sacarte el carné de conducir o incluso darte un pequeño bailecito con un compañero antes de pasar a una clase donde vas a ser examinado puede ayudarte a soltarte un poco más si la prueba es oral y también en los casos en los que por ejemplo tengas que hacer algún tipo de exposición o presentación en grupo,  pues el baile entre compañeros es de gran utilidad, ya que ayuda a crear lazos de conexión y confianza mutua.





Esta melodía me aporta una alegre serenidad en mitad del ajetreo diario


Cada uno tiene sus trucos para calmarse: unos cuentan hasta diez, otros respiran profundamente (algo muy útil también a la hora de cantar); los hay que prefieren primero cansarse, quizá haciendo ejercicio, duchas frías (esto mejor para el verano 😅😎) y en fin los hay que se envían mensajes positivos a sí mismos del tipo: "He pasado por esto otras veces y puedo volver a hacerlo, el mundo no se va a acabar por esto, esto no es una catástrofe, etc..." Además, existe la interesante opción de mezclar eso de "contar hasta diez"  con música que te ayude a tomarte las cosas con filosofía a través de mensajes positivos contenidos en muchas canciones, como la que sigue...


Antes de que cuente diez...


 Y ahora que ya estamos un poco más calmados, menos eufóricos y con menos nervios (o con menos ansia viva 😄😄😄según cada caso) ahora que estamos más tranquilos para ver lo positivo que nosotros también tenemos y para decepcionarnos menos aceptando lo negativo que los demás también tienen ... ahora sí que puede ser un buen momento para dejarse llevar por lo que hay en nuestro corazón, sabiendo que cuando nos enamoramos tenemos la oportunidad de abrir el corazón y conocer lo que en él habita, con sus puntos fuertes, sus dones y sus heridas pendientes de curar... Bueno, como me parece que algun@s pueden estar echándolo de menos,  no vamos a dejar de pasar esta ocasión para recordar uno de los éxitos románticos más escuchados a finales del pasado año y principios de este. El llamado "dúo perfecto" ¿sabes ya de quiénes te hablo?


A mí me encantaría emocionarme haciendo una versión de Perfect... ¿y a ti no te gustaría...?


¡Qué belleza ver las cosas con los ojos del amor! Pero no se trata de que todo sea perfecto, no tal y como solemos concebir este término. Tal vez las cosas simplemente estén bien como están y sean "perfectas" dentro de su imperfección, esto es, que estamos bien tal cual somos y que estamos rodeados de maravillas que merecen ser estimadas y valoradas y que echaríamos en falta si las perdiésemos, así que valórate e intenta querer a la otra persona como a ti mismo y no en vez de a ti mismo.


Nuestro dúo perfecto...


 Como ya te dije en otras ocasiones, de la abundancia de corazón habla la boca, lo que sale de nuestra boca es reflejo de lo hay que en nosotros y habla también de nosotros. Cuando somos poco amorosos quizá se deba a que no nos estamos queriendo bien, no nos consideramos dignos de amor y desconfiamos de lo que pueda venir del exterior... No te hables a ti mism@ con crueldad, verás como así aprendes a creer en un mundo mejor en el que hay cabida para cosas buenas también para ti y así estarás más receptiv@ a ese cariño y a esa comprensión que tu deseas en la medida en que también estés dispuest@ a darla y también a dártela... Pues ya sabes, ¡cuida tu corazón 💘!

Hablando de cuidarse, te recomiendo una canción que te puede aportar un ritmo sostenido y regular cuando tengas la tentación de acelerar el paso por la prisa o por las aglomeraciones que se producen a veces en las ciudades.  No en vano es esta una canción recomendada para mantener un ritmo apropiado al practicar la reanimación cardio-respiratoria que puede ayudar en caso de urgencia a mantener a alguien con vida...



Staying alive, Bee Gees


Y para que no me digas que este año estoy muy poco romántico, dedico este canción a todas las personas enamoradas, especialmente  a aquellas a las que esta canción traiga a su memoria  momentos inolvidables, o a aquellas que sienten un amor que se atreve a ir más allá...



No dudes en mostrarme tu apoyo suscribiéndote a mi canal de youtube...



Existen varias clasificaciones para el amor y se dice por parte de los expertos que estas clases básicas de amor se suelen dar combinadas en las relaciones de pareja. En mi humilde opinión, un tipo de amor que nunca debe faltar en cualquier relación humana es el amor altruista, el amor generoso que reconoce a la otra persona como alguien digno no de ser poseído como una cosa sino de ser amado como a una persona única. ¡Si es que no hay nadie como tú 😉...|!


Con cariño😘
Evaristo ÐGabriel

viernes, 12 de enero de 2018

En el punto de mira

¡Hola! ¿Qué tal llevas el comienzo de este 2018? Espero que estés feliz tras haber cruzado la barrera psicológica de un nuevo año, lo que para muchos supone la oportunidad de seguir compartiendo  nuestro tiempo con los nuestros. Es una idea muy común eso de desearnos en estas fechas: "Que nos sigamos viendo un año más... " y también al despedirnos nos decimos: " Me alegra haberte visto" o incluso "¡Hasta otra vista...!" Para una parte importante de la población el ojo es el órgano que más usamos a la hora de reconocernos y es valiosísimo el hecho de poder contar con un sentido de la vista sano para desenvolvernos en nuestra vida diaria.

Todo entra por el ojo -decimos al referirnos a temas tan variados como los escaparates de los negocios,  la presentación de un plato de cocina,  la limpieza y el orden de unos apuntes o la estética de una persona que puede causarnos una determinada primera impresión a raíz de su apariencia física. ¿Y qué decir de las fotos y vídeos que compartimos a través de redes sociales? Hoy más que nunca parecemos estar expuestos al ojo público y eso es algo que intentamos llevar de la mejor manera posible, aunque en ocasiones alguien pueda sentirse un poco espiado y puedan darse ciertos momentos de incomodidad, pero no únicamente debido a este tipo de imágenes, ya que en toda época el ser humano ha tenido tendencia a preocuparse por su imagen pública o lo que se suele llamar el qué dirán...

Aunque algunos que persiguen la fama digan que más vale que hablen de uno, aunque sea mal, en general a todos nos gusta que nos contemplen con cariño y que nos apoyen, o al menos que no nos miren de modo hostil. Muchos de los miedos patólogicos que sentimos de adultos provienen de la infancia, probablemente por ser este un periodo en el que somos más vulnerables, tanto física como psicológicamente, ya que no podríamos haber sobrevivido sin la ayuda de un adulto y por no estar preparados para encajar o rebatir las críticas razonables o irracionales que a veces envía el entorno. La forma en que hemos aprendido a auto-observarnos condiciona nuestra autoestima y se forja bajo la influencia de la mirada de quien nos rodea, sobre todo en este periodo de infancia-juventud, aunque las ideas que entonces surgen no sean inamovibles, pero sí difíciles de borrar...

Estar en el punto de mira no suele ser fácil. Muchos conocemos la trayectoria de algún niño famoso, en el ámbito de la música por ejemplo, que acaba harto de la sobreexposición a los medios y decide abandonar la escena pública. También ocurre con niños superdotados que acaban fracasando de mayores, quizá porque se bloquean emocionalmente y reniegan de todo aquello que les recuerda haber sido personas muy brillantes o destacadas entre los demás, dada su sensibilidad e inteligencia, que les permite absorber con gran rapidez mucho conocimiento, pero que también les hace percibir la sensación de parecer diferente al resto y en ocasiones la hostilidad de un ambiente que no sabe acoger esas aparentes diferencias, por ignorancia, prejuicio o incluso por envidia.


Es entonces cuando hace su aparición el miedo a llamar la atención, pánico escénico, miedo a triunfar, sí, miedo a triunfar, que quizá sea la otra cara de la moneda del miedo a fracasar, del miedo a no poder estar todo el tiempo a la altura,  a no poder cumplir con las supuestas expectativas de perfección por parte del resto del mundo,  a decepcionar y a no ser querido por ser quién eres sino por las cosas que haces, en parte parte para agradar a otros, lo que al final acaba alejándote de tu propia esencia y  de lo que realmente quieres hacer con tu vida...

Es muy importante aprender  a acoger la diferencia. Hay personas que parecen más raras que otras, pero al final, ¿quién no es raro? ¿quién no es un poco diferente al resto? Realmente somos únicos y no es de extrañar que así se manifieste en nuestras habilidades, capacidades, aspecto físico, creencias, ideologías, etc...


Llega un momento en la vida en que uno se harta del miedo sin sentido, sin un para qué que valga la pena... Si conoces a alguien víctima de acoso o si tú mism@ alguna vez te has sentido como objetivo de críticas y víctima de presiones, insultos o mal trato de algún tipo, espero que sepas pedir ayuda si esta situación persiste en la actualidad y que sepas superar este tipo de situaciones, pasadas o presentes, sobre todo dándote permiso para quererte y protegerte, para hacer las paces con tu fragilidad y vulnerabilidad y para decirte a ti mismo que no estás sol@, que no tienes la culpa de los que otros digan o hagan y que estás bien como estás... Prueba cogiendo una fotografía, a ser posible de un momento en el que te sintieras especialmente frágil y dedícate una canción que te haga sentir acompañado. Prométete a ti mismo que nunca te abandonarás y que nunca permitirás que nunca más nadie calle tu verdad...  Quizás así puedas abrirte de nuevo al cariño que también estuvo allí aunque entonces no te dieras cuenta y que sigue esperándote a que te atrevas a alzar los ojos a quien te mira con simpatía y quiere conocerte y darte todo lo bueno que tu merecías y mereces...


Y a las personas que todavía encuentran gracioso meterse con la silueta, la estatura, la dentadura, las gafas, las orejas, la nariz, el color,¡la diversidad funcional o discapacidad😱!  o cualquier otra cosa que suponga una diferencia; solo recomendarles que dejen de estar en medio como el jueves y no sean un obstáculo, especialmente en el crecimiento y desarrollo de niños y jóvenes. Puede que si un día prueban de su propia medicina y son puestos en el punto de mira no encuentren tan gracioso ser señalados. La libertad de expresión puede parecer algo muy legítimo y en la onda, pero si no respeta la dignidad de las personas, especialmente de las más jóvenes o vulnerables, quizá no sea oportuna, sobre todo si ayuda a difundir valores y actitudes superficiales y burlescas que nada tienen que ver con la esencia verdadera de las personas y que pueden estar en la base de conductas como el acoso o el maltrato . Sobra decir que la libertad es para todos, y que cuando alguien abusa de su libertad de expresión debe ser consecuente cuando se encuentre con que los demás expresan libremente su desaprobación y su falta de apoyo y aplauso a determinadas gracietas que quizá no hagan reír a nadie. En esto, lo más recomendado a aquellos que quieran hacer reír a los demás es que aprendan a hacer comedia a partir de sí mismos sin reírse de nadie en este camino... y menos de personas que están en los inicios de su andadura vital o profesional, o que encuentran mayores obstáculos por su forma de percibir el entorno.

 Aún así,  mientras la sociedad aprende a ser un poco más sensible y cuidadosa con los futuros hombres y mujeres del mañana, tampoco podemos ser marionetas que dependan del juicio de cualquiera. Si uno quiere saber el valor de una joya, no debe acudir a cualquier mercachifle, sino a un experto joyero. Nosotros a veces somos como diamantes en bruto y pretendemos saber nuestro valor mirando nuestro reflejo en charcos llenos de lodo y cieno, que no son ni mucho menos el mejor espejo para llegar a saber quiénes somos. El tiempo suele ser el mejor juez y el que acabará poniendo todo en su lugar...

Mantengo la esperanza de que si en colegios de integración, los niños aprenden a convivir con la diferencia y respetan a las personas sea cual sea su condición, también está en manos de los adultos poder hacerlo. La pena es cuando los niños saben dar mejor ejemplo que algunos adultos...

Aún así, lo más importante es no detenerse, enamorarse de la vida, aunque a veces duela, como dice la canción, abrazarse a ella y comprender el dolor sin dejar de caminar y de cantar... Amig@, ¡que sigas cantándole a la vida!



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Evaristo ƉGabriel



jueves, 21 de diciembre de 2017

"Feliz Navidad..."






Querid@ amig@:



Te escribo en este día porque quiero compartir contigo la alegría y la buena fortuna que ha sido para mí conocerte, ya sea hace tiempo o en los últimos meses, directamente o través de las nuevas tecnologías. Es una suerte y un gran regalo para mí contar con tu simpatía y apoyo, por esto te doy las gracias, por cada minuto de tu valioso tiempo que dedicas a leer, a escuchar o mandarme tu fuerza a través de tus comentarios, emoticonos👍💗 y demás gestos amables en este blog, a través de Google plus, en  mi twitter @DGabrielBF en mi página de Facebook   Música EvaristoDGabriel o en mi canal de YouTube Evaristo donde poco a poco os vais suscribiendo para ayudarme a cumplir el sueño de llegar con mis canciones a todos los rincones, algo en lo que estoy trabajando con el necesario tiempo y cuidado y que en su debido momento te mostraré...

Hablando de tiempo y de encontrar el momento adecuado, ¿no te parece que a veces todos vamos un poco con "la lengua fuera" casi sin tiempo para respirar? Sin tiempo para leer un texto que nos parece demasiado largo por lo que pensamos que mejor ver un video, sin tiempo para ver un video de más de dos minutos por lo que preferimos ver una foto, sin tiempo para hacer una llamada por lo que elegimos mandar un mensaje, ¡¡¡pero si a veces ni contestamos a los what's apps... !!! Y nuestros queridos niños, que han nacido inmersos en esta "cultura" de la prisa, de lo instantáneo, de conseguir todo a golpe de click de ratón, de deslizar la pantalla, de pulsar una tecla... ¿son realmente más felices que nosotros cuando éramos niños?


Como dicen las canciones y los dichos, a veces nos parece que cualquier tiempo pasado fue mejor. Nosotros nos montábamos en bici, jugábamos entre los peñones del monte o en descampados no urbanizados de las ciudades en crecimiento, simplemente lanzándonos sobre un cartón por la cuesta de una explanada de arena... ahora  a ellos no se les permite jugar a la pelota en las angostas plazas y en lugar de enseñarles a tomar partido y a tener criterio a través de libros o juegos que estimulen su creatividad e imaginación, a veces, quizá no siempre, pero en ocasiones intentamos hipnotizarlos con videojuegos en sus ratos de descanso si es que no los tenemos super-atareados con actividades extraescolares y academias de inglés e informática, pensando por su supuesto en su futuro, quizá por el agobio que nos da cuando miramos incluso el nuestro. Con la mejor de las intenciones, a veces nos dejamos llevar por una corriente que intenta hacer de nuestros niños una especie de superhéroes, de pequeños cuya infancia e inocencia cada vez parecen durar menos y cuya ansiedad, insatisfacción y aislamiento se extienden cada vez más.


Navidad es una palabra de origen latino que significa nacimiento y hace referencia a la tradición cristiana que celebra el nacimiento de Jesús y en nuestro país de una manera más especial nos recuerda la adoración de los magos al niño. Quizá entre tantas luces, entre tantas compras, entre tanta gente se nos haya olvidado que el tiempo es oro y que el regalo más grande que podemos hacerles a nuestros peques es lo que hacemos con el tiempo que pasamos con ellos. ¡Qué grande es sentirnos seguros y protegidos, no abandonados ni rechazados! Nuestras prisas no nos dejan verlo a menudo, pero para nuestros niños es muy importante saber que no están solos y que pueden contar con nosotros. 




Ojalá sepamos entre todos construir un mundo en el que lleguemos a cumplir nuestros sueños y objetivos, más tarde que temprano si no queda más remedio, pero sobre todo juntos, conciliando el desarrollo económico y tecnológico con el progreso familiar y social, lo que al fin y al cabo nos hace ser humanos y por supuesto felices. 

Es esta una época ideal para fijarnos en lo esencial e intentar, una vez más, encontrar el alivio, la paz, la verdadera riqueza, el auténtico equilibrio, la más cierta y sana libertad en la compañía, en el abrazo y en el valorar lo que la vida nos da y verlo un poco con la sencilla mirada de un niño, que se sorprende y alegra con lo que a nosotros se nos ha vuelto cotidiano porque cada día es un regalo, porque el premio es vivir cada momento y sin máscara, abrazándote a tus mejores sentimientos como una voz se abraza a las palabras de una historia y al sonido de los instrumentos que envuelven una canción.



¿Feliz navidad? ¿Por qué no? Tú naciste con la actitud necesaria paras ser feliz, no es algo que tengas que lograr, es algo que tienes que descubrir dentro de ti no tanto a base de conseguir y comprar para tener, sino más bien a base de desprenderte de lo que te impide disfrutar de los tesoros que guarda tu ser. 




Deseo para ti que en esta Navidad, con alegría o al menos con serenidad, seas capaz de dejar que tu corazón vuelva una vez más a cantarle a la vida...

Un fuerte abrazo,

Evaristo ƉGabriel


 Por si te lo perdiste o quieres volver a recordarlo, te dejo este tema relacionado...

¿Para qué estoy aquí?








sábado, 11 de noviembre de 2017

¿Sabes idiomas?

¡Hola! Salut! Ciao! Hallo! Shalom... Si estás planeando un viaje para visitar otro país o si piensas en buscar trabajo en el extranjero se te habrá pasado por la cabeza la importancia que parece tener saber al menos más de un idioma. Poder decir lo que uno piensa, lo que uno quiere, lo que uno necesita; saber decir sí o no, tengo hambre y sed, me quedo, me voy, de acuerdo, ¡ni hablar!, puede afectar bastante al rumbo de tu vida. Al fin y al cabo, poder expresar lo que piensas y sientes...




Existe un lenguaje universal, que todos más o menos comprendemos, aunque a veces no acertemos con exactitud a entender las palabras de los diferentes idiomas que a veces pueden acompañar a este peculiar idioma.  Por ejemplo, la percusión de una batería a un ritmo acelerado transmite fuerza y ganas de luchar...




Un ritmo más lento con predominancia de notas menores puede sugerir melancolía...





Una voz que cuenta a la vez que canta una historia es capaz de transmitir una emoción aunque lo haga en un idioma diferente al tuyo.



Para cantar o tocar un instrumento puede ser útil practicar diariamente. Eso siempre te puede ayudar a tomar más confianza a la hora de interpretar. Por ejemplo, puedes aprender a mejorar tu respiración "inflando la tripa" mientras permites que tus pulmones se llenen por completo. También puedes intentar adquirir la técnica  de apoyarte en el diafragma, hacer fuerza hacia abajo mientras cantas para que tus agudos suenen con más fuerza y no pierdas el aire tan rápido o tapar tu nariz mientras cantas con una vocal tratando de que no suene a "bocina" enviando el aire hacia la parte trasera  de la cabeza o coronilla. Calentar y practicar subiendo progresivamente el tono te ayudará a preparar tus cuerdas vocales, a emitir y a afinar. Conseguir esto está muy bien y requiere de un entrenamiento diario y de la búsqueda de un tiempo que muchos de nosotros apenas tenemos... Pero encontrar la emoción en las canciones, esas que pensamos que prácticamente han sido escritas para nosotr@s no es siempre tan común, aunque es de las sensaciones más liberadoras que existen: sentir como la fuerza de tus sentimientos fluye por todo tu ser y te unes a la música es un poco como salir de ti mism@ y olvidarte un poco de donde estás, como si tu alma pudiera volar... Aparte de esto, el sentimiento es lo que te va ayudar realmente a tocar a las puertas de los corazones de tu audiencia o público...




🎵💘

La música es ese idioma tan peculiar del que te hablaba al principio, ese que ayuda a calmar, a reflexionar, a sacar inspiración, a adornar una fiesta de ritmo y alegría, a expresar el amor, a desahogar tu alma. Y es que hasta los que han sido considerados santos lo dicen: "El que canta, reza dos veces." 

Espero que las letras, la música y la emoción de las canciones que te animo a escuchar a través de este blog te ayuden a conocerte y a sentir lo que llevas dentro. La comunicación libera, nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos cuando nos encontramos con los demás y una de las formas más bellas y saludables de comunicarse es para mí la música. La música es el idioma más universal que conozco, pues es el lenguaje del alma y si no existiera, habría que inventarlo. Todas las entradas de este blog podrían resumirse con esta idea: "Canta con el corazón y descubrirás quién eres" Si lo haces así conocerás tus fuerzas y seguro que alguien te escucha, como mínimo tú mism@ lo harás 😉. Eso sí, si quieres sacar de tu pecho sentimientos de dolor, enfado o tristeza, después de cantar una canción que toque esas emociones trata de pasar a otras melodías que te ayuden a encontrar la calma y en último término la alegría. No te quedes con un mal sabor de boca.


En las entradas de mi blog me atrevo a reflexionar sobre un tema determinado y elegir canciones que puedan ayudarte a conectar mejor con la actitud supuestamente más apropiada en relación a ese tema. Lo hago con la mejor de las intenciones, aunque supongo que la meditación o búsqueda de inspiración más útil para ti es la que haces tú mism@. Se puede describir a qué sabe una naranja, pero nada mejor que probarla para conocer de verdad, así que te dejo a solas con la música para que te entiendas con ella y para que ella te ayude a revelar lo que llevas dentro...




¡Nunca dejes de cantarle a la vida!


Evaristo ÐGabriel


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 My opinion on music therapy (si te atreves con un poco de inglés)